lunes, 9 de junio de 2014

En solidaridad con David Bustamante

En solidaridad con David Bustamante
[09-06-2014 12:24:44]
Javier Martínez Reyes
LGBTA

(www.miscelaneasdecuba.net).- Los integrantes del LGBTA de Holguín,
Arturo Manuel Martínez Pupo, Edilberto Aguilera Toro y Luis Lara
Santiesteban permanecen en vigilia orando por su compatriota y amigo
David Bustamante quien se encuentra detenido por el G2 cubano por
haberse manifestado libremente en la azotea de su vivienda.
El gay opositor solo pedía en sus reclamos libertad y comida para el
pueblo de Cuba. Desde la ciudad de los parques estos tres jóvenes gays
sufren por la violencia a la que es sometida la comunidad LGBT en toda
la isla.

En la mañana se les unirán miembros del movimiento de Derechos Humanos
"Claridad" de la citada provincia para plantarse a favor del valiente
activista que permanece detenido.

Source: En solidaridad con David Bustamante - Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/53958b6c3a682e05b059bab3#.U5WQuvmSwx4

sábado, 7 de junio de 2014

Homosexual cuenta sus experiencias en prisión

Homosexual cuenta sus experiencias en prisión
JUEVES, 05 DE JUNIO DE 2014 12:40 ESCRITO POR DANIA VIRGEN GARCÍA

Cuba noticias, San Miguel del Padrón, La Habana, (PD) El preso
homosexual Julio Antonio Pérez Benítez, alias Yuliet, de 41 años,
natural de la provincia de Matanzas, quien se encuentra recluido en la
prisión disciplinaria Kilo 9, en la provincia de Camagüey, cuenta, en
una carta a esta reportera, su triste historia dentro de las prisiones,
lo que lo ha llevado a agredir a otros presos y autoagredirse.

Está en prisión desde hace 25 años. En 1989, por el delito de lesiones,
fue sancionado a dos años de privación de libertad. Con apenas 16 años,
fue confinado en una prisión de mayor rigor. Allí fue violado por
reclusos, que luego de abusar de él, le cayeron a cubazos.

Debido a la homofobia que caracteriza a los carceleros, fue víctima en
el año 1993 de la primera golpiza. Le causaron varias heridas: una en la
frente, que requirió 10 puntos de sutura, en la ceja de 3 puntos , y una
debajo del ojo izquierdo, de 5 puntos, que le ocasionó el
desprendimiento de la retina, por lo quedó ciego y con trastornos
sicológicos para toda su vida

Luego de esta golpiza, por primera vez atentó contra su vida, cuando
estaba en una celda de castigo.

Pérez Benítez pasó por las tres prisiones de la provincia de Matanzas:
el Combinado del Sur, Canaletas, y Agüica, esta última, de régimen especial.

Por ser homosexual, y tuerto, fue víctima de burlas, discriminación,
abusos y golpizas por parte de los guardias y los presos. Para poder
sobrevivir, tuvo causas por lesiones, desacato, y resistencia.

En el año 1997 fue trasladado para un campamento de donde se ausentó en
un pase: desde entonces, hace 17 años, nunca ha podido volver a salir de
pase.

Luego que el 17 de diciembre de 1999, su pareja mató a un recluso, ambos
fueron aislados. Luego, lo enviaron para la provincia de Villa Clara,
donde estuvo en las prisiones la Pendiente, Guamajal, y Manacas. En esta
última estuvo solamente dos días y lo regresaron a Guamajal.

A principios del año 2000, durante un amotinamiento provocado por una
golpiza de los guardias a un preso esposado, Julio Antonio Pérez y otro
reo le propinaron dos puñaladas al jefe de orden interior, por lo que
fue trasladado a la provincia de Camagüey. Ha pasado por Kilo 8, Kilo 7,
Cerámica Rojas, y la disciplinaria.

En Kilo 8, fue torturado por vestirse con ropa femenina.

A causa de las golpizas, se autoagredió decenas de veces, cortándose las
manos, quitándose la piel de los testículos, tragándose alambre. Por
último, se introdujo un alambre por el pene, por lo que tuvo que ser
operado.

El primero de noviembre de 2001, le propinó seis puñaladas el recluso
Roberto Benito Ruiz por no aceptar tener relaciones con él.

En 2004 otro reo, Yudiel Roca Arbelai, lo hirió en el cuello, dejándole
la yugular en un hilo.

Ninguno de los reos que lo han agredido, fue sancionado. En cambio,
cuando en el año 2003, en defensa propia, Pérez Benítez hirió en el
rostro a otro reo, fue sancionado a 7 años de privación de libertad.

En el año 2006, el funcionario de orden interior Yulier Reina lo golpeó
con un palo de marabú. Por ripostar la agresión, fue acusado de desacato
y resistencia y condenado a tres años de privación de libertad.

En el año 2008, también en defensa propia, le cortó el rostro al reo
Félix Guerra, por lo que fue sancionado a 7 años más.

En el año 2007, le hicieron una conjunta, dejándole la sanción en 12
años de privación de libertad. Luego en el 2008, le hicieron otra
sanción conjunta, el tribunal se equivocó y le impusieron 16 años.

En 2011, escribió dos cartas a la licenciada María Esther Reus, ministra
de Justicia, suplicándole, por los años que llevaba en reclusión, una
revisión de causa y el indulto.

Los instructores fiscales detectaron el error cometido por el tribunal,
enviaron el expediente a la sala de lo penal del tribunal provincial de
Camagüey, donde anularon la última conjunta y le comunicaron que tenía
que cumplir 22 años de privación de libertad.

Al cabo de un tiempo, le comunicaron las autoridades que tenía que
cumplir 23 años de privación de libertad a partir de junio de 2009.

En la prisión donde se encuentra actualmente, el jefe de orden interior
ordenó que lo pelaran al rape para provocarlo y que cometiera una
indisciplina para levantarle una causa y revocarlo para el régimen de
mayor severidad.

Actos como estos son constantes en las prisiones cubanas, no solo contra
presos homosexuales, que son víctimas de violaciones sexuales y tratos
degradantes e inhumanos. Los familiares de estos presos no denuncian
estos actos por temor, y decenas de guardias quedan impunes y siguen
cometiendo abusos contra presos indefensos.

Para Cuba noticias: dania.zuzy@gmail.com

Source: Homosexual cuenta sus experiencias en prisión | Cuba noticias
actualidad.Periodismo independiente. -
http://www.primaveradigital.org/primavera/cuba-prisiones/90-prisiones/10792-homosexual-cuenta-sus-experiencias-en-prision.html

Las cicatrices de un error histórico

Gay, Literatura, Represión

Las cicatrices de un error histórico
En La Noria, Ahmel Echevarría Paré recrea, desde la subjetividad de un
escritor gay, el Quinquenio Gris, aquella etapa en la cual el arte y la
cultura pasaron a estar regidos por una ideología dogmática y excluyente
Carlos Espinosa Domínguez, Misisipi | 06/06/2014 12:46 pm

Han tenido que pasar varias décadas para que en Cuba se haya empezado a
hablar y a escribir abiertamente sobre el llamado Quinquenio Gris (a
propósito, ¿fueron realmente esos su color y su duración?). La emisión
en enero de 2007 de un programa de televisión dedicado a Luis Pavón
Tamayo, desencadenó entre escritores y artistas una reacción colectiva
sin precedentes, que circuló a través de correos electrónicos. Pocos
días después, el Centro Teórico-Cultural Criterios, que dirige Desiderio
Navarro, organizó un ciclo de conferencias bajo el título La política
cultural del período revolucionario: memoria y reflexión. Participaron,
además de Navarro, Ambrosio Fornet, Mario Coyula, Eduardo Heras León,
Arturo Arango y Fernando Martínez Heredia y sus textos fueron recogidos
al año siguiente en un libro. A aquel volumen se ha sumado hace poco el
ensayo El 71. Anatomía de una crisis (Editorial Letras Cubanas, 2013),
en el que Jorge Fornet analiza aquel aciago período.
En lo que se refiere a la literatura, La Noria (Premio de Novela Italo
Calvino 2012, Ediciones Unión, La Habana, 2013, 190 páginas) es una de
las primeras obras de ficción que recrea aquella etapa en la cual el
arte y la cultura pasaron a estar regidos por una ideología dogmática y
excluyente. Debido a su edad, el autor, Ahmel Echevarría Peré (La
Habana, 1974), no debe haber escuchado hablar de ello hasta muchos años
después. Por eso ha empleado la imaginación narrativa para explorar unos
sucesos que, como apunta Rafael de Águila, en los últimos tiempos han
sido hollados por la ensayística o el testimonio.
De Águila redactó la nota que aparece en la contraportada del libro de
Echevarría Peré. En ella proporciona un atinado resumen sobre el tema y
la estructura de la novela, y por eso me parece pertinente reproducir
sus palabras: "Desde la subjetividad de un viejo escritor gay, otrora
víctima del llamado «Quinquenio Gris», desde el relato que intenta
escribir treinta años después, asoma esta mixtura de recuerdos,
realidades, literatura, sueños, temores, deseos, elementos que a lomo de
decurrencias de tiempos y vaivenes de espacios confieren,
intertextualidad mediante, una mirada a ciertos hechos y personajes que
animaron/ desanimaron La Habana de los años 60/ 70. Un escritor que
plagia a Cortázar; cartas supuestamente escritas por el famoso escritor
argentino; amor entre dos hombres; víctimas y victimarios; vigilantes y
vigilados; literatura dentro de la literatura; deseo y traición".
La trama argumental de la novela no ocurre en los aciagos años 70, sino
en una etapa posterior. Sin embrago, las consecuencias de aquella
política cultural no dejan de estar presentes. El protagonista, que a
partir de la página 20 pasa a ser llamado El Maestro, fue uno de los
tantos "parametrados" a partir de 1971. Comparte ese triste mérito,
entre muchos otros, con Alberto Marqués, el dramaturgo homosexual que
aparecía en Máscaras, de Leonardo Padura. A propósito de aquel
neologismo, el personaje le comentaba al investigador Mario Conde: "¿De
verdad que no lo sabe?… Mire, hace dieciocho años, cuando corría el año
del Señor de 1971, yo fui parametrado y, claro, no tenía ningún
parámetro de los que se pedían. Se imagina eso, ¿parametrar a un
artista, como si fuera un perro con pedigrí? Casi que es cómico, si no
hubiera sido trágico. Y, de contra, es una palabra tan feísima… Parametrar".
El Maestro también comparte con Alberto Marqués el ser homosexual. En su
caso, la "parametración", es decir, el castigo también se debió a haber
escrito la novela Fin de semana en Neverland. En 1971, una comisión
integrada por representantes de la Secretaría de Cultura, la Sociedad
Nacional de Artistas y Escritores, el Departamento de Seguridad Interior
y el Ministerio de Salud, Sanidad e Higiene, valoró su obra como "una
verdadera afrenta". Los protagonistas eran Sergio, un profesor de
historia de la Universidad de La Habana, y Diego, uno de sus alumnos.
Desde el balcón y las ventanas, ambos "veían a las antiaéreas, los
milicianos apostados o marchando, y detrás, muy detrás de los
parlamentos y digresiones del profesor y el alumno, desdibujados como
palmeras salvajes bajo el calor y la luz del mediodía en un desierto,
unos penes como émbolos, a todo vapor, horadando la sequedad de la carne
sin que faltaran las hoscas caricias y abrazos entre cuerpos sudados al
borde de una guerra nuclear".
Eso hizo que lo enviaran a trabajar durante siete años al Cementerio de
Colón. Allí exhumó cadáveres y además fue ayudante en la Brigada de
Mantenimiento. Cuando se inicia la novela, ya no labora en ese lugar.
Lleva catorce años sin escribir, "como si lo hubieran castrado". Solo
redacta unos artículos cuyo valor se reduce a una firma. Pero le ha
ocurrido algo muy particular que lo ha estimulado a buscar papel y
pararse ante la Remington, su vieja máquina (digo pararse porque esa
actividad la realiza de pie). Las primeras líneas corresponden
textualmente a "Las babas del diablo", el conocido cuento de Julio
Cortázar. El Maestro quiere retomar su antiguo oficio y ganar nuevos
lectores, pero también tiene un deseo irrefrenable: plagiar un texto del
narrador argentino. Y el extraño episodio que vivió le da la oportunidad
idónea para hacerlo.
Desde hace catorce años, El Maestro recibe en su apartamento de
Campanario 411 a David, un mulato cincuentón fornido y cincuentón con
quien mantiene una relación sentimental. El escritor nunca le ha
preguntado detalles de su vida. "Le bastaba verlo llegar, el abrazo.
David tomaba por asalto el apartamento, entornaba la ventana, se quitaba
los zapatos y se sentaba en el butacón (…) David era otro cuando entraba
al apartamento y se sentaba en el butacón. Justo eso: otra persona -como
si en los recitales de poesía, presentaciones de libros, charlas o
exposiciones estuviese obligado a interpretar un personaje, como si él
necesitara de heterónimos y rostros diferentes para desenvolverse entre
el público-. ¿Cuál de los dos era el verdadero David?". Para El Maestro,
el favorito era el de las visitas de los lunes. Probablemente tenía
conocimiento del otro, el que por un sentido del deber o bien cumpliendo
órdenes, lo espiaba. O tal vez prefería atribuir esto último al delirio
de persecución que desde 1971 no lo abandonaba.
La ficción desempeña una función clave
A diferencia de sus libros anteriores (Esquirlas, Premio Pinos Nuevos,
2006; Inventario, Premio David, 2007), en una primera lectura La Noria
da la impresión de tener una estructura más cercana a lo que, de acuerdo
a la tradición, se cataloga como novela. Esquirlas ha sido definido por
su autor como "una noveleta abortada", escrita "como un desesperado
malabar de libertad". Está armada mediante retazos que se ensamblan, y
para Orlando Luis Pardo se trata de "un diario de apuntes que se
disfraza como una galería de fotos".
En Inventario, las fronteras entre novela y cuento también se difuminan.
A nivel estructural, su autor vuelve a optar por la fragmentación. A
través de los textos que lo integran (piezas narrativas, los llamo su
autor), se arma una gran madeja de formas y contenidos que sigue la vida
del narrador-protagonista, aunque no lo hace de manera cronológica.
Echavarría Peré ha escrito además la novela Días de entrenamiento,
publicada en Praga en el 2012, a la cual no me puedo referir por no
haberla leído. Junto con Inventario y Esquirlas, forma parte del Ciclo
de la Memoria, que cuenta con un narrador-personaje que se llama Ahmel.
La Noria está compuesta por siete capítulos que se tiene lugar en un
presente que no se ubica con exactitud. En esas páginas se incorporan
recuerdos de hechos pertenecientes a la etapa anterior. Asimismo en el
relato se sigue el proceso de creación del cuento que El Maestro ha
comenzado a escribir, y a lo cual se alude en la oración con que se
inicia la novela: "¿Nunca se sabrá cómo contar esta historia?". En ese
aspecto, conviene señalar que en la obra de Echevarría Peré la ficción
desempeña una función clave. Desde las primeras páginas, el narrador
omnisciente trata de desanimar una lectura en clave realista o
testimonial: "Supongamos que este hombre se llama Jorge Luis, Julio
César o Antón, Piotr Ilich, Ernst, Virgilio, Fiodor a quizás Sebastian.
La lista de posibles nombres podría ser mayor, porque tras seleccionar
un disco iba hasta su Remington. Se sabía en un rapto de emoción y
dejaba atrás su propia identidad; tal como hoy, deviene otra persona
frente a la máquina de escribir".
Los capítulos están cruzados por una serie de cartas que Julio Cortázar
envió a su amigo Alfonso Fernández de la Riva (1928-1971), entre abril
de 1964 y enero de 1971. En esa correspondencia se imita con bastante
acierto el estilo del escritor, cuya firma auténtica además aparece
estampada al final. Durante la presentación de la novela de Echevarría
Peré, Rafael de Águila preguntó sobre el cometido de esas misivas: qué
hacen ahí, qué contrapunto arman, qué diálogo rizomático establecen con
el iceberg de la historia. Es algo que corresponde al lector
desentrañar, pero sobre ello cabe decir que constituyen algo más que un
notable ejercicio de estilo.
Al final de La Noria hay un apéndice llamado "La Caja de las
Maravillas". En el mismo se proporciona información sobre personas
(Roberto Fernández Retamar, Calvert Casey, José Lezama Lima, Antón
Arrufat, Carlos Franqui, Pablo Armando Fernández, Guillermo Cabrera
Infante, Ana María Simo), publicaciones (Orígenes, Casa de las Américas,
Mundo Nuevo) y hechos (las UMAP, el caso Padilla) que se mencionan en la
novela. Allí se puede encontrar una ficha biobliográfica de Alfonso
Fernández de la Riva, quien en una ocasión comentó la obra de El Maestro.
En 1963 fundó la revista Emancipación: Cultura y Sociedad, de la cual
fue director hasta finales del año 70, cuando fue destituido. En esa
misma publicación, alguien parapetado tras el seudónimo de Leovigildo
Avilés escribió una reseña de un libro de ensayos de Fernández de la
Riva. Señala que a este no solo le interesa "ahondar dentro de los
límites de la simple crítica literaria. Ese aparente ejercicio del
ensayo de tema literario cae en el terreno de la ideología y la
confrontación. Su carga de subjetivismo es indudablemente ladina
exaltación, subversión, realidad muy parcializada amparada en
pretendidas posiciones revolucionarias".
Al recordar al también Fernández de la Riva, El Maestro se pregunta cómo
pudo haber muerto de un paro respiratorio, como decía la nota
necrológica en los periódicos, si no padecía de asma, ni tampoco tenía
un carcinoma en los pulmones. "¿Era aquel paro simplemente una
casualidad? ¿O la punta de una madeja en la que tarde o temprano se
enredaría un cuerpo obeso, de cincuenta y dos años, aparentemente sano?".
En la novela figura como apéndice un segundo texto, "Un bidón de
gasolina, un candelabro y un revólver". Está redactado por el autor de
La Noria, quien lo escribió "desde un cómodo butacón casualmente en la
sala de un apartamento de la calle Campanario". En esas páginas recuerda
"el devenir de El Maestro y aquellos tiempos dolorosamente humanos: los
sesenta y los setenta -etapa en la que sobre él y otros escritores se
desató el dogmatismo de una inverosímil aunque real política cultural".
Asimismo revela las fuentes a partir de las cuales remedó la escritura
epistolar de Cortázar. Y también los nombres de aquellas personas que
respondieron a su solicitud y le develaron testimonios de aquellos
terribles años.
A todo lo anterior se suman 33 notas a pie de página, sutiles
simbolismos, referencias intertextuales, así como elementos de otras
culturas (el jazz, la comida gallega, el fado, figuras y obras de la
literatura) que cruzan el relato a manera de vectores y le dan cierta
apertura a otros mundos. Respecto a esa concepción tan amplia y poco
ortodoxa del género novelístico, el autor expresó en una entrevista:
"Siento que en este siglo y milenio la novela se parece más a nosotros,
a los tiempos que corren, y menos a lo que dicta o dictó el canon. No me
refiero solo a la existencia de textos a mitad de camino entre el cuento
y la novela, sino también a esos híbridos en los que hay de ficción y de
ensayo, entre el testimonio y la ficción. Las mezclas pueden ser
sorprendentes. Como mi formación es técnica —recuerda que soy graduado
de Ingeniería Mecánica—, digamos que en mi caso apuesto por la pieza
(una pieza narrativa) para lograr un mecanismo —o un conjunto de
mecanismos— lo más eficiente posible (una máquina narrativa)".
Pero el hecho de que La Noria no se supedite a las convenciones usuales
del género y se adentre en territorios más originales y arriesgados, no
hace que leerla resulte arduo ni gravoso. Es cierto que sacarán mejor
provecho de ella quienes le dediquen una lectura más pausada y
minuciosa. Pero pienso que igualmente la ha de disfrutar ese público
medio que se identifica y acepta otros modelos narrativos más
convencionales. Es otro de los méritos de una obra que confirma a Ahmer
Echevarría Peré como un autor talentoso, que posee una voz propia y un
imaginario novedoso y personal.

Source: Las cicatrices de un error histórico - Artículos - Cultura -
Cuba Encuentro -
http://www.cubaencuentro.com/cultura/articulos/las-cicatrices-de-un-error-historico-318273

miércoles, 4 de junio de 2014

Activista de la comunidad gay abandonado por Mariela Castro

Activista de la comunidad gay abandonado por Mariela Castro
"Se lo llevaron para la prisión del SIDA, donde ha recibido fuertes
golpizas. Ahora tiene costillas partidas, un brazo, la cadera. Por lo
tanto, se declaró en huelga de hambre", dice la madre del joven
martes, junio 3, 2014 | CubaNet

MIAMI, Florida, Redacción.- David Bustamante Rodríguez (21 años),
activista cubano a favor de los derechos humanos, fue detenido el lunes
26 de mayo luego de protagonizar una protesta pacífica en su casa (Calle
Misionero, en El Condado, Santa Clara). En la protesta gritó consignas
antigubernamentales pidiendo reformas sociales en Cuba.

Su madre, Sandra Rodríguez, explicó: "Se lo llevaron para la prisión del
SIDA, donde ha recibido fuertes golpizas. Ahora tiene costillas
partidas, un brazo, la cadera. Por lo tanto, se declaró en huelga de
hambre. Él no ha cometido ningún delito". David es portador del VIH.

David Bustamante es acusado de desorden público por "lanzarle piedras y
ofensas" a las personas que se aglomeraron frente a su casa, según los
documentos recibidos por su madre.

"Aquí todo el mundo sabe que eso es mentira. El desorden público creado
no fue por las protesta de mi hijo, sino por las turbas dirigidas por la
Seguridad del Estados y el Partido Comunista de Cuba".

Liu Santiesteban, comunicadora, activista y conocedora de todos los
detalles del caso, ofreció su opinión:

"Este no es solo un caso de discriminación a un homosexual enfermo de
VIH, sino un arresto arbitrario a un ciudadano por expresarse
libremente, un allanamiento de morada con robo por parte de la policía y
un cúmulo de ilegalidades que van desde la detención sin orden de un
juez, hasta amenazas y golpizas en la prisión en la que se encuentra David".

Con este caso se han solidarizado varias Damas de Blanco, activistas de
UNPACU y del Frente Femenino, al igual que cubanos en el exilio.

Liu Santiesteban agregó:

"Me gustaría que Mariela Castro saliera en defensa de este joven cubano.
Me gustaría que intercediera por la libertad de David Bustamante, si es
que le queda un ápice de decencia".

La madre del joven está en huelga de hambre desde el jueves 29 de mayo y
está recibiendo apoyo de Guillermo Fariñas y de todas las organizaciones
LGTB no oficialistas.

Sandra Rodríguez dijo a esta Redacción:

"Cada noche me envían a alguien para que duerma conmigo y me cuide. En
ningún momento me dejan sola".

Por otra parte, el exilio cubano ya se está movilizando en solidaridad
con David Bustamante y varios activistas están convocando campañas y
denuncias en las redes sociales. Santiesteban amplió la información:

"Como madre solo puedo solidarizarme con Sandra, la mamá de David, y
como demócrata hago un llamado a la Comunidad Internacional LGTB y todo
el Exilio Cubano para que el mundo se entere de esta injusticia. Los
invito a pedir la libertad de David este viernes a las 7pm hora de Cuba
en Twitter con la Etiqueta #FreeDavidBustamante".

En el video que se ofrece debajo de estas líneas, realizado por un grupo
de la oposición, se escucha claramente cómo las turbas paramilitares
gritan consignas a favor de Fidel Castro.

Source: Activista de la comunidad gay abandonado por Mariela Castro |
Cubanet -
http://www.cubanet.org/actualidad/actualidad-destacados/activista-de-la-comunidad-gay-abandonado-por-mariela-castro/

martes, 3 de junio de 2014

Los gays cubanos no tienen leyes que los protejan

Los gays cubanos no tienen leyes que los protejan
La policía efectúa operativos sorpresa, les impone fuertes multas. A la
cuarta sanción los expulsan del trabajo
martes, junio 3, 2014 | Gustavo Puentes

LA HABANA, Cuba -La policías persigue y multa a los gays que acuden a
sitios oscuros, poco frecuentados, protegidos de miradas indiscretas.
Lugares donde conocerse.

Es una actividad pacífica que se desarrolla en un escenario de mutuo
acuerdo y aceptación. Son populares en La Habana, el Parque de la
Normal, el Bosque Forestal y la Plaza de Cataluña en el Cerro. También
la Loma del Hospital Calixto García en la calle G, del Vedado, y la
Playa del Chivo en el municipio Habana del Este.

La mayor parte de estos sitios de encuentro, han sido clasificados, por
la policía, como lugares proclives al delito, visitados por asaltantes y
prostitutos. Bajo este argumento, la policía efectúa operativos sorpresa
y detiene a muchos gays. Les aplican advertencias oficiales y les ponen
fuertes multas.

Atenazados por el vacío legal, la única defensa de los gay es correr y
esconderse. Los gays cubanos no tienen leyes que los protejan. O peor,
existen leyes ambiguas de las que resultan víctimas. Los oficiales usan
como argumento el artículo 75.1 del código penal. Este absurdo indica
que toda persona que tiene relaciones con delincuentes, es un
delincuente potencial.

Cuando un ciudadano recibe cuatro advertencias oficiales, queda
clasificado para la policía como delincuente, y está sujeto a un proceso
sistemático de control y sanciones penales.

Andrés López es un gay de 32 años. Trabaja como enfermero del hospital
Clínico Quirúrgico de la Avenida 26. Protesta que es absurdo que los
policías clasifiquen a los gays como delincuentes por el hecho de ser
víctimas potenciales de los delincuentes reales a los cuales, rara vez
detienen.

Agrega que "los policías detienen y sancionan a los gays porque así no
tienen que esforzarse en hallar a los verdaderos delincuentes, y pueden
mostrar resultados fraudulentos de labor policial efectiva que sus
superiores aceptan como válidos. No quieren trabajar—insiste– y nosotros
somos la solución".

Los gays cubanos están indefensos ante el abuso policial. No hallan en
ninguna institución respaldo a sus reclamaciones. Muchos han buscado
orientación en el departamento jurídico del Centro Nacional de Educación
Sexual CENESEX. Sus abogadas Lisset y Amaya les indican escribir una
carta de reclamación dirigida al jefe de la unidad policial donde le
impusieron la sanción, la cual deben entregar en el marco de las 72
horas posteriores al hecho. Por lo general los policías no hacen caso a
este recurso y mantienen la sanción.

Jorge Martínez es un gay de 28 años que trabaja como dependiente en un
hotel capitalino. Le gusta visitar el Parque de la Normal.Cuenta que los
policías llegan vestidos de civil y detienen a todos. Les conducen a la
Cuarta Unidad, cita en Infanta y Manglar, y aplican advertencias
oficiales y multas a cada uno. Jorge tiene ya tres sanciones. Tiene
miedo. Casi no sale, si le ponen la cuarta sanción, lo expulsen del trabajo.

El capitán Yudel del Consejo Policial Palatino en el municipio Cerro,
declara que la intención de sus agentes, no es reprimir a los gays, sino
desestimularlos de visitar los sitios de encuentro, porque pueden ser
víctimas de asalto. Afirma que "el delincuente no tiene rostro", y por
ello aplican la medida represiva a todos los que detienen.

A la sugerencia de que investiguen quien son los verdaderos
delincuentes, responde que la policía carece de personal y recursos para
este trabajo. No les queda otra que sancionar a todos los que
encontremos en esos sitios, que es la orientación del mando superior.

Gloria Careaga, cosecretaria de la Asociación Internacional de
Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales para América Latina y
el Caribe ILGALAC, expuso en la Habana que la lucha contra la homofobia
implica un trabajo educativo de la sociedad unido a reformas legales.

El gobierno habla de lucha contra la homofobia, pero la policía sigue
azotando los gays. En la VII Jornada Cubana de Lucha contra la
Homofobia, Mariela Castro Espín, líder del CENESEX mencionó el
advenimiento de reformas jurídicas en el ámbito laboral y familiar. Pero
persiste el silencio sobre la homofobia policial.

Source: Los gays cubanos no tienen leyes que los protejan | Cubanet -
http://www.cubanet.org/opiniones/los-gays-cubanos-no-tienen-leyes-que-los-protejan/

lunes, 2 de junio de 2014

Ganemos un Espacio de Derechos como cubanos

Ganemos un Espacio de Derechos como cubanos
[02-06-2014 12:05:13]
Ignacio Estrada Cepero
Corresposal de Misceláneas de Cuba

(www.miscelaneasdecuba.net).- En muchas ocasiones activistas por los
Derechos de la comunidad de Lesbianas, Gay, Bisexuales, Trans e Intersex
(LGBTI) han levantado sus voces para describir la Falta de Derechos que
existe en Cuba. Pudiéndole sumar a este creciente problema la
manipulación política del tema por, Instituciones del Estado cubano.
Recientemente algunos organismos regionales visitaron La Habana para
efectuar reuniones e inciertas visitas que les pondría al margen de la
realidad afrontada por la población cubana LGBTI. Inclusive uno de los
visitantes desfiló en la conga oficialista liderada por la hija del
mandatario cubano con una réplica de la boina del Che y un cuadro de
este Guerrillero adornado con una boa de plumas. Hecho descrito por los
cubanos como algo insólito y que realmente deja mucho de qué hablar.

La nota que redacto no quiere cuestionar el derecho de ninguna persona a
optar o elegir posturas políticas. Solo pretendo abordar un tema el cual
nunca se agota y siempre hay mucho de que contar.

Mientras las Instituciones cubanas siguen enfrascadas en desplegar toda
una campaña propagandística a nivel internacional en busca de nuevos
adeptos y nuevas fortunas que corran con los caprichos de Mariela
Castro. La realidad vivida por los cubanos es muy distinta hoy no quiero
hablar acerca de las uniones legales, ni de la adopción y mucho menos de
las vicisitudes que vive nuestra comunidad.

Más que miembros o activistas de la comunidad LGBTI valdría la pena
recordar nuestra identidad nacional, somos cubanas y cubanos. Nacidos
con los mismos derechos de quienes nos tratan de usar como marionetas.
Derechos que nos son usurpados como comunidad y como cubanos. Reconozco
que nuestra comunidad en muchas veces es víctima de atropellos, falta de
oportunidades, carente de espacios y muchos flagelos más, la lista es
interminable.

Los intentos oficialistas no han logrado hasta el momento que el
parlamento cubano no arroje resultado alguno que realmente de síntomas
de una reparación para con nuestra comunidad. Sería imposible esperar
algún síntoma de esto cuando no solo se nos violan cada uno de nuestros
derechos por tener la preferencia sexual que tengamos, se nos violan
nuestros Derechos como seres humanos y como cubanos.

Las fechas y las luchas no se limitan a un día de celebración se hacen
de ellas bastiones indestructibles. Saquemos como conclusión que si
realmente el ineficiente Estado Cubano quiere luchar por nosotros en vez
de vernos primero como agenda política, se comprometería a darnos el
espacio como cubanos libres de palabra, pensamiento y obra no serían
necesarios esos inciertos esfuerzos.

Nunca he visto palabra alguna en la boca de Mariela dando respuesta a
los flagelos sufridos por la comunidad LGBTI, por lo vivido durante los
años de campo forzado e internamiento, a las familias que perdieron una
hija o un hijo en busca de libertad y mucho menos la hemos visto
reclamar el esclarecimiento por las muertes violentas de nuestros amigos
en las calles cubanas por actos violentos, vandálicos y homofóbicos. De
nada vale que recientemente la Lic. Castro dijera a la prensa sobre
cosas como éstas ya descritas antes por activistas independientes.

El parecer de muchos va cambiando y creo que antes de abrir la mente de
los cubanos o las puertas de nuestros closet para exteriorizar nuestra
orientación sexual, debemos salir también con nuevas ideas y con un
pensamiento claro. No importa que seamos LGBTI, lo importante es que
somos cubanos y que como tal tenemos Derechos. Primero a Construir un
mundo para todos donde la democracia demuestre que no tiene que haber
Tolerancia ni aceptación sino respeto al Derecho de Cada Persona.

Source: Ganemos un Espacio de Derechos como cubanos - Misceláneas de
Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/538c4c593a682e1118caa57b#.U4xQFPmSwx4

viernes, 30 de mayo de 2014

Mujeres en traje de batalla

Mujeres en traje de batalla
Las drag queen calientan La Habana con los vapores de sus cuerpos.
Prostituirse ha sido su tabla de salvación
viernes, mayo 30, 2014 | Juan Antonio Madrazo Luna

LA HABANA, Cuba -Lolita, Alejandra, Samantha, Paloma y África María, son
drag queens que zapatean en las noches cada esquina habanera, mientras
la ciudad duerme. Unas con cara de guerreras y otras de tímidas
princesas, patrullan las calles y avenidas de una Habana rota.

Lady Gaga ha dejado de ser el ícono para ellas. Ha sido suplantada por
la Conchita Wurst, la "austriaca barbuda" que ganó el Festival
Eurovisión. Ellas no creen en la cirugía política y "fabrica de géneros"
que propone el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) al haber
convertido a Adela, transexual de Caibarién, en la primera delegada del
Poder Popular.

En las historias de estas drag queens encontramos el hogar disfuncional,
la deserción escolar, la violación sexual por un pariente, y sobre todo,
la humillación y el rechazo desde la infancia por ser diferentes.

Como consideran que están en el cuerpo equivocado, lo han transformado
con accesorios, tetas de papier marche, siliconas, hormonas o cirugía.
La voluntad de vivir les ha permitido a algunas trabajar en hospitales,
peluqueras, cantar en cabaretuchos. Para otras, prostituirse ha sido su
tabla de salvación.

África María es un atlético "negrón" de 27 años. Su peluca rubio maíz
contrasta con su piel oscura. Con sus tacones de aguja y labios carnosos
pintados de rojo, recorre todas las noches, desde el machista barrio de
Los Sitios en Centro Habana hasta la barriada del Vedado. Su teatro de
operaciones es la calle 23. África nos comenta "Hemos desplazado de las
calle a las jineteras. Eso que no tratamos de pasar por verdaderas
mujeres, porque los machos que nos buscan, saben bien quiénes somos.
Vienen en busca de una fantasía reprimida".

Y añade "Salí del armario cuando tenía 17 años, no terminé la escuela de
deporte pues mi padre, un imponente militar de "medallas y ascenso", me
botó para la calle. Y, desde entonces no he dejado de vender mi piel. Y
estoy orgullosa, porque en Cuba, para ser negro, maricón y travesti hay
que tener muchísimos timbales"

Samantha quien se considera una de las travestis más cotizadas de La
Habana homoerótica afirma:

"Prestamos un servicio, aliviamos las tensiones de nuestros clientes. Y
nadie se imagina los peligros que corremos. Los cubanos le han perdido
el miedo al VIH, podemos contagiarnos. Pero ese no es nuestro mayor
miedo. Lo peor es que machos abusadores abusen de nosotros. Andamos con
una navaja o una tijera para defendernos. Lo mismo nos puede hacer daño
el disparador de turno, que un turista o un policía. Nos jugamos la
vida. Aunque a veces vivimos la ternura de un negro desesperado, que
busca en nosotras la fantasía de gozar una mujer blanca, placer, a
veces, inalcanzable por los prejuicios raciales que vive la sociedad".

Lolita, Alejandra, Samantha Paloma y África María, calientan La Habana,
con los vapores de sus cuerpos. Todos los días miran al mar, a la espera
de la llegada de un crucero cargado de marineros. No ceden. Son "mujeres
en traje de batalla" que no le temen a la noche.

madrazoluna44@gmail.com

Source: Mujeres en traje de batalla | Cubanet -
http://www.cubanet.org/destacados/%ef%bb%bf-mujeres-en-traje-de-batalla/