lunes, 28 de julio de 2014

Gays oficialistas piden la intervención de la Fiscalía por omisiones en la ley laboral

SOCIEDAD

Gays oficialistas piden la intervención de la Fiscalía por omisiones en
la ley laboral
DDC | La Habana | 28 Jul 2014 - 7:21 pm.

Protestan porque no se prohibiera la 'discriminación por identidad de
género'. Exigen que se investigue a quienes puedan estar involucrados en
ese 'hecho ilegal'.

Integrantes del Proyecto Arcoiris exigieron a la Fiscalía General que
investigue "a fondo" las causas por las que el nuevo Código del Trabajo,
aprobado recientemente, no prohibió la discriminación por identidad de
género.

Según el grupo gay oficialista, la Comisión de Asuntos Constitucionales
y Jurídicos de la Asamblea, presidida por José Luis Toledo, "incumplió
el mandato recibido" durante el análisis del texto legal.

Los firmantes piden que se investigue a "todas las instituciones o
personas que puedan estar involucradas en ese hecho ilegal y violatorio
de los principios de la Democracia Socialista".

Asimismo solicitan agotar "todos los procedimientos jurídicos
existentes, con vistas a volver a someter a votación" el Código del
Trabajo en la Asamblea unipartidista.

Arcoiris se solidarizó con los transexuales, travestis y transgéneros,
"grupo profundamente desfavorecido, porque está en situación de
vulnerabilidad familiar y social".

De acuerdo con el texto, publicado en el blog del periodista Francisco
Rodríguez, dicha situación "les dificulta el acceso pleno a todos los
niveles de enseñanza y les obliga a aceptar empleos no calificados en el
mejor de los casos, u optar por la prostitución y ser víctimas
frecuentes de violencia de género y trata de personas".

Además solicitan a la diputada Mariela Castro Espín, directora del
Centro Nacional de Educación Sexual, que "ejerza su derecho a la
iniciativa legislativa individual".

Aunque Arcoiris reconoce que la modalidad individual "nunca antes" ha
sido utilizada en la Asamblea Nacional, propone que la hija de Raúl
Castro presente "un proyecto de Ley de Identidad de Género y de un nuevo
Código de Familia, que reconozca explícitamente los derechos de la
ciudadanía LGBTI y sus familiares".

"Interpreto lo ocurrido como parte de las tensiones creativas propias de
todo proceso revolucionario", dijo Mariela Castro tras aprobarse la ley.
Según se supo luego, ella habría votado en contra.

El nuevo Código del Trabajo tampoco permite la libertad sindical o de
huelga, ni prohíbe la discriminación laboral por razones políticas o
ideológicas. Ningún grupo oficialista cuestionó dichas omisiones.

Source: Gays oficialistas piden la intervención de la Fiscalía por
omisiones en la ley laboral | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1406568119_9710.html

domingo, 27 de julio de 2014

Treinta años de 'Conducta impropia'

ENTREVISTA

Treinta años de 'Conducta impropia'
MARÍA ENCARNACIÓN LÓPEZ | Londres | 26 Jul 2014 - 10:26 am

Orlando Jiménez Leal, uno de sus realizadores, habla del documental, de
la reacción gubernamental cubana, de Tomás Gutiérrez Alea, de Reinaldo
Arenas y Néstor Almendros. Y habla de cine.

Hace ya treinta años del estreno en París el documental Mauvaise
conduite (Conducta impropia), dirigido por Néstor Almendros y Orlando
Jiménez-Leal. Su contenido gráfico y sus testimonios reales de la
persecución a homosexuales y religiosos en Cuba, desde los inicios de
la revolución hasta la década de 1980, escandalizaron especialmente a
una gran parte de la izquierda europea y norteamericana, que todavía
creía en el proyecto revolucionario.

Gente anónima y humilde y reconocidos escritores como Reinaldo Arenas,
contaban sus dramáticas experiencias en los campos de concentración
(UMAP) creados para reinsertar a esos "seres extravagantes" que, por sus
vestimentas o su gestualidad, disentían de la norma oficial
revolucionaria. Con una sencilla realización, su exhibición en Europa y
EEUU exacerbó la ira del Gobierno cubano. Intelectuales como Tomás
Gutiérrez Alea (quien diez años después del estreno de Conducta
impropia, respondería con la realización de Fresa y chocolate)) se
vieron en la necesidad de atacarla públicamente.

En esta entrevista Orlando Jiménez Leal nos habla de la intrahistoria de
la realización de Conducta impropia y las claves del enorme impacto
causado entre los intelectuales dentro y fuera de Cuba.

En el archivo de cartas de Reinaldo Arenas en la Universidad de
Princeton encontré una carta de Reinaldo a Néstor Almendros donde
hablaba de su activa participación en la selección de testimonios para
Conducta impropia. ¿Cómo describirías la participación de Arenas en su
elaboración?

Cuando Néstor Almendros y yo decidimos hacer una serie de entrevistas, a
manera de research, para escribir un guión sobre las UMAP, acudimos a
Reinaldo Arenas.

Reinaldo fue fundamental para conseguir y reclutar a todas las víctimas
de esos campos que, en ese momento, vivían en Nueva York y tenían una
experiencia de primera mano sobre el tema.

"A esas locas las consigo yo", recuerdo que le dijo Reinaldo a Néstor.

Reinaldo tenía un sentido del humor muy ácido y, a veces, autodestructivo.

¿Cómo valoras la aportación de Arenas y su obra en la "visibilidad" del
homosexual cubano y la represión a la que se le condena en Cuba a todo
aquel que no comparta la filosofía del régimen?

Aunque parezca paradójico, y pese a la "visibilidad" del homosexual en
la obra de Reinaldo Arenas, este no hizo una literatura homosexual, no
la especializó. De haberla hecho, su literatura no hubiera salido de la
comunidad homosexual.

Arenas era un fabulador y utilizó el tema homosexual, como podía haber
utilizado a los extraterrestres. Reinaldo era un homosexual declarado y
sin complejos; sin embargo, lo que sí es visible en la literatura de
Reinaldo, además de su imaginación, es su desprecio a la injusticia y a
la intolerancia.

En una entrevista con Manuel Zayas, tú explicas que Néstor Almendros
descubrió la represión castrista a los homosexuales gracias a un texto
de José Mario. Sin embargo, en el libro de cartas editado por Mirtha
Ibarra, Titón, Volver sobre mis pasos, hay una carta de Gutiérrez Alea a
Almendros (1966) donde se desentiende de interceder en la liberación de
su amigo Roldán. ¿Crees que este asunto pudo causar el primer
desencuentro entre los dos amigos?

Ciertamente, Néstor descubre la existencia de las UMAP, a través de un
relato extraordinario de José Mario. El caso de Alberto Roldán es un
caso aparte. Roldán (que en un comienzo fue un entusiasta colaborador de
la revolución y amigo íntimo de Gutiérrez Alea) empezó a tener serias
dudas sobre el rumbo que iba tomando la "justicia revolucionaria".
Parece que fue testigo de muchas injusticias.

A diferencia de Gutiérrez Alea, no se calló e hizo público su
descontento. Roldán, que había sido el wonder boy del ICAIC (era un
documentalista con cierto nombre en los festivales de cine de la Europa
del Este), inmediatamente cayó en desgracia. En un santiamén, pasó al
mayor ostracismo. Fue despedido y encarcelado brevemente. Después, en la
mejor tradición soviética, fue asignado a trabajos menores: fue albañil,
electricista y enterrador, entre otras cosas.

Durante años suplicó a las autoridades para que le dieran el permiso de
salida. Néstor, entonces, acudió a Gutiérrez Alea para pedirle ayuda.
Gutiérrez se desentendió de su antiguo amigo y no hizo nada por
ayudarlo. Ahora, esa carta que me citas, atestigua su cobardía. Solo
cuando hubo pasado muchos años y después de cerciorarse de que era un
hombre moralmente destruido y sin ninguna influencia posible en el
extranjero, a Roldán le autorizaron la salida.

¿Podría decirse que Gutiérrez Alea actuaba como portavoz del régimen en
sus ataques a Conducta impropia, a Néstor Almendros y a ti, en 1984?
¿Tienes noticias de si llegaron a reconciliarse y acercar posturas en
privado?

Pues sí, Titón (a veces es inevitable que le llame por el apodo cariñoso
que sus amigos le decían) se convirtió en la cara amable del régimen
castrista, la oposición leal (the loyal opposition) y "honesta" que
considera que todas las atrocidades que acontecen en Cuba son
"accidentes del camino". El paredón, la falta de libertad de expresión,
de asociación, y de todas las demás leyes represoras, no son más que
pequeñas desviaciones de la senda que conduce a un futuro luminoso.

Gutiérrez Alea llegó a ser una cosa muy curiosa: fue un hombre del
régimen, y a la vez, desde el punto de vista turístico, su disidente
oficial. Néstor y Gutiérrez Alea fueron muy amigos en su juventud. Fue
Néstor quien lo entusiasmó para que ingresara en el Partido Comunista,
fue Néstor el que le despertó también el amor por el cine.

A mí me consta que Néstor trató de mantener su amistad por Gutiérrez
Alea aparte de la política. Néstor nunca pudo entender el ataque alevoso
y brutal que Alea hizo de nosotros, de Conducta impropia y,
especialmente, de Néstor. ¿Qué necesidad tenía un artista como Alea, de
hacer declaraciones de apoyo al régimen tan humillantes para él?

He comentado en otra ocasión que Titón era un leninista triste. Tenía
una lucha constante entre su consciencia y la disciplina del Partido,
pero ganaba el Partido.

¿Cómo valoras la extraordinaria repercusión de Fresa y chocolate entre
la población cubana (cines abarrotados, premios en el Festival de Cine)?
¿Crees que Fresa y chocolate marca un antes y un después en la
percepción y "visibilidad" de los homosexuales dentro de Cuba?

Yo creo que el pueblo reaccionó con espontaneidad y con cierta
ingenuidad. La misma reacción que tuvieron los indios cuando se miraron
por primera vez en un espejo. Entre el pueblo, hubo risas, risitas, y
codazos discretos para recomendar la película.

La gente creyó ver en el filme un desahogo, habían sido víctimas durante
muchos años, salvo contadísimas excepciones, de una avalancha de
películas propagandísticas y machaconas sobre los logros de la
Revolución Cubana y su máximo líder. A eso hay que añadirle las
películas que venían de la Unión Soviética y los países del Este que
cantaban las glorias del socialismo. Las películas cubanas que no eran
así, eran meras imitaciones melosas del cine de Eliseo Subiela.

La atmósfera se hizo irrespirable. Hubo gente que, en vez de refugiarse
en el cine para escapar de la realidad, se refugiaban en la realidad
para escapar de los cines.

Michael Chanan, un reputado cubanista inglés y amigo de Gutiérrez Alea,
afirma que Conducta impropia estaba parcialmente financiada por la CIA y
que ese fue el motivo por el que Chanel Four en Inglaterra decidió no
comprarlo. Chanan afirma con orgullo ser el responsable de que Channel
Four investigara la financiación del documental ¿Qué opinas al respecto?

Michael Chanan, de momento, es tonto. Y lo que es peor: es un tonto
inútil. ¿Por qué se empeña este fallido evangelista goebbelsiano en
repetir esas boberías, cuando ni siquiera el Gobierno cubano se atreve a
decirlas hoy?

¿No sabe el señor Chanan que esos archivos de la CIA están
desclasificados y que, si existieran, esas pruebas hace rato que el
Gobierno cubano las hubiera usado en contra de nosotros?

¿Dónde están los resultados de esa investigación?, ¿por qué no los
muestra? Además, creo que este señor le está dando una sensibilidad muy
especial a la CIA, la cual nunca ha tenido. ¿No se ha enterado Chanan de
que la dictadura cubana ha reconocido las atrocidades que se cometían en
las UMAP y hasta el propio Castro se ha responsabilizado con esos hechos?

Pues sí, el señor es tonto. Lo que no puede soportar la izquierda
festiva es que Conducta impropia fue financiada por la TV francesa, por
un gobierno socialista (el gobierno de Mitterrand), autorizada por un
ministro de cultura socialista, por gente de izquierda y desde la
izquierda. Desde luego, no la izquierda que representa el señor Chanan.
Estoy seguro de que hasta el propio Gobierno cubano, hoy, se avergüenza
de él.

En relación a la acogida de Conducta impropia. ¿En qué medida crees que
ha contribuido a cambiar el concepto de la comunidad homosexual cubana?

Una película no cambia nada. Sin embargo, si en algo ha contribuido
Conducta impropia es en llamar la atención en la prensa norteamericana
liberal y de izquierda, sobre las injusticias y los atropellos que
cometía el gobierno castrista con los homosexuales. Estos relatos son
contados por sus propias víctimas y en primera persona.

¿Cómo puede el señor Chanan negar la evidencia admitida por el propio
Castro? No, el asunto no es si Conducta impropia ha cambiado o no el
concepto hacia la comunidad homosexual cubana, sino que la película
ayudó a que se comprendiera la naturaleza represiva del gobierno de
Fidel Castro contra toda manifestación de libertad del pueblo cubano,
incluyendo, por supuesto, a los homosexuales.

No hay una comunidad homosexual cubana. Hay cubanos que, como en todas
partes del mundo, son homosexuales.

Con respecto a Fresa y chocolate, ¿la consideras la respuesta del
Gobierno cubano a Conducta impropia? ¿Por qué crees que Gutiérrez Alea
decide abordar el tema de la represión desde el prisma de la homofobia
con críticas explícitas a "la voz única" del régimen?

Esa era una asignatura pendiente de Alea. De alguna manera, era un
follow up al ataque a Conducta impropia que antes había publicado él
en Village Voice. Eso responde tu pregunta de por qué Alea "escoge" el
tema de la homofobia como crítica. Resulta que es al revés: el tema lo
escogió a él.

Fresa y chocolate es una respuesta muy bien pensada por la Seguridad del
Estado cubano para explicar "artísticamente" la creación de aquellos
campos de concentración para homosexuales, haciendo una versión light de
Conducta impropia: reconociendo los errores y edulcorándola con
"mensajes de esperanza y de reconciliación".

En una entrevista con Manuel Zayas hablas de manipulación, edulcoración
y de Chocolate impropio. ¿Podrías darme más datos acerca de esta
manipulación, a quién crees que va dirigida Fresa y chocolate y con qué
intención? ¿Dirías que la intención final es destapar un error o echar
tierra encima?

Su objetivo era tratar de neutralizar la avalancha de críticas negativas
que habían recibido, sobre todo de la izquierda liberal norteamericana,
ante la evidencia tan brutal expuesta en Conducta impropia. Había que
echarle tierra a todo aquello, perfumar la pesadilla, y quién mejor que
Gutiérrez Alea, un cineasta con la voz y la "autoridad moral" para
expresar esa autocritica.

Por último, ¿cuál crees que habría sido la opinión de Almendros acerca
de Fresa y chocolate?

Bueno, Néstor era un crítico muy impredecible y a todo le veía un ángulo
novedoso. Pero sí te puedo decir que años antes de morir estaba al tanto
del cuento de Senel Paz que dio lugar a Fresa y chocolate.

Habría que hacer una séance espiritista para preguntarle. Te aseguro que
saldría con una respuesta muy original.

María Encarnación López es profesora de Sociología y Estudios Culturales
en la London Metropolitan University. Su libro Homofobia, Resistant and
Power in Revolucionary Cuba, de próxima publicación por Boydell &
Brewer, se ocupa del impacto de las políticas homofóbicas en la
literatura y el cine cubano en la etapa revolucionaria.

Source: Treinta años de 'Conducta impropia' | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cultura/1406363179_9658.html

sábado, 26 de julio de 2014

Does Cuba Intend to Fight For Gay Rights?

Does Cuba Intend to Fight For Gay Rights?
BY EMMA MOORE
JULY 23, 2014 8:58 PM )

A pioneer in the region, Cuba has begun to add to its list of internal advancements LGBTI rights; the 1990s saw the abolishment of many oppressive laws and practices towards gays while the National Center for Sex Education (CENESEX, Centro Nacional de Educación Sexual) was founded to affect policy change and to provide sexual education programs. As with just about anything occurring in Cuba, despite many progressive accomplishments, many Cubans strongly disagree with the purported extent of the changes and their use as propaganda by the Castro government abroad. Dissidents, activists, and human rights organizations denounce the government’s scope of inclusion and depth of understanding. Homosexuality is a topic that has faced a deluge of inconsistent government attitudes and policies, illustrating incompleteness and failure on the part of the government to include all Cubans within the Revolution, illustrating incompleteness and failure on the part of the government to include all Cubans within the Revolution.

Regardless of government attitudes, the LGBTI community in today’s Havana is thriving, and open enough to be visible. The Teatro Nacional (National Theater, usually home to the ballet) hosts Proyecto Divino, featuring live music, shows of strength, and male strippers until 6AM. It acts as the government’s official endorsement of a gay party while keeping everything under one roof. On the other hand, certain privately owned bars are known for their clientele and public locations around Havana serve as informal meeting places such as a wooded area near the baseball stadium on the outskirts of the city. Support for the community tends toward obvious displays such as Proyecto Divino while excluding other more critical items. Nightclubs and discotecas, like all major venues, are government-owned in Cuba, and have therefore historically not been amenable to homosexuals. Legislative reform has also not assisted in the creation of safe and comfortable gathering spaces, and the government regularly shuts down popular gay bars and organizations.

The Castro regime and Cuba as a whole has a long history of LGBTI discrimination with which to contend. Cuba used to be one of the most repressive socially and politically towards homosexuals. Communism did not include gays, who had been supportive of Fidel’s revolutionary movement with hopes for societal change and abolishment of pro-harassment laws. These laws were maintained under the principle that gay men were not the Revolution’s envisioning of Che Guevara’s ‘New Man’ and between 1965 and 1966 homosexuals were placed in UMAP labor camps along with others considered unfit for military service and HIV patients quarantined from 1986 until 1993.

Nowadays, gay rights tend to extend only as far as one operates within the government. Cuba legalized state supported sex changes in 2006, openly serving as gay in the military in 1993, and the right to change one’s legal gender on their government ID Officially, marriage in Cuba is defined as being between a man and a woman. This is less important than in the United States,, as marriage does not hold the same societal values or financial rewards. CENESEX is currently working on legalizing civil unions, the reluctance on the part of the governing body illustrating to many Cubans the rifts between the political desires of the Castro family and actual government policies. Despite policy changes, however, advocacy and organizing attempts that test boundaries beyond government-endorsed measures are met with anger and attacks by the Castro family and government supporters.

Gay rights advocacy in Cuba, although effective, has similarly failed to resolve some of the more probing issues within the Cuban LGBTI community. CENESEX (Centro Nacional de Educación Sexual), founded by the feminist Cuban Women’s Federation, is the only legal channel for gay rights activism in Cuba. It has proven vital in opening the public debate on the topic, producing a series on television (the best way to reach everyday Cubans) called the Dark Side of the Moon about a married man who realized he was bisexual, supporting sexual diversity classes among students, publishing the journal Sexology and Society, and directing an educational association on human sexuality. Other chapters such as the Cuban League Against AIDS and Divine Hope technically function illegally. Functionally, this limits the degree of social change that can occur and the support provided to the LGBTI community. Similarly, many gay activists are also ‘dissidents,’ consistently followed and observed by the government as with Isbel Díaz Torres or beaten up (ostensibly by) the police as with Mario José Delgado.

As can be expected in Cuba, personal involvement by the Castro family in promoting LGBTI rights account for some of the greater contributions — and­ failures — of the Cuban government on the issue. In the 1990s, Fidel took full responsibility for Cuba’s homophobic policies in the 1960s, paving the way for some resolution of institutionalized discrimination and harassment. In practice, though, the government often appears disingenuous, paying lip service to the cause than actually changing it.

Castro family involvement in gay rights has continued over the years, with Mariela Castro, the government’s representative for sexual health and rights, at the epicenter of the debate. Mariela is the daughter of current President Raúl Castro and niece of Fidel and serves as the head of CENESEX . She is both advocate and propaganda machine, although her unwillingness to more extensively combat LGBTI issues has led to ample criticism and backlash. Dissident Yoani Sánchez and activist Mario José Delgado both target her personally in columns and tweets as culpable for failing to follow through with HIV/AIDS support and more profound structural changes that would truly assist the LGBTI community.

In Cuba, everyone is equal and everyone shares the same opportunities and benefits— this is the continued rhetoric of the Cuban government apparatus since its inception in 1959. Nevertheless, Cuba is not a utopia, and despite attempts to achieve communist ideals it is largely stuck when it comes to guaranteeing fair treatment of the LGBTI community. Discrimination of any kind is difficult to correctly identify, especially considering the effect of inconsistent, but intense, government involvement. By and large, this means that LGBTI rights are treated like a non-issue, halting further consciousness of bias towards homosexuals. Well-meaning Castro involvement has only fostered uncertainty, whereas real progress through renegotiation of party policies remains indecipherable outside of official circles. If true progress towards LGBTI equality is in the works, Havana’s bureaucrats have little intention of letting it show.

Source: Does Cuba Intend to Fight For Gay Rights? | Brown Political Review - http://www.brownpoliticalreview.org/2014/07/does-cuba-intend-to-fight-for-gay-rights/

Cubanos preocupados por aumento de contagios de SIDA en la isla

Cubanos preocupados por aumento de contagios de SIDA en la isla
Activistas y pacientes 0+ señalan que entre las causas del aumento de personas con SIDA estarían la falta de información del Ministerio de Salud Pública y la escasez de medicamentos.
julio 20, 2014

El informe publicado por ONU SIDA señala a Cuba como el único país del Caribe con aumento porcentual de casos de personas afectadas, cifra que a juicio del activista LGTB, Nabit Fernández, podría ir en aumento porque los promotores de salud no hacen las campañas de prevención como debe ser y muchas personas "le han perdido el miedo a la enfermedad".

Por su parte, Janny Dachel Fernández residente en Camagüey y enfermo desde hace 9 años precisó que en su provincia la falta de información acerca de cómo prevenir el SIDA es muy grande y advirtió que la carencia de condones en las farmacias es también alarmante.

"Todas mis amistades tienen SIDA y en mi familia hay personas afectadas, entre ellas mi hermana de 21 años", precisó el joven.

Otro tema que afecta en Cuba a las personas 0+ es la falta de alimentación adecuada y la escasez de medicamentos en las farmacias y hospitales.

Hace apenas una semana el activista gay 0+ Mario José Delgado publicó en su cuenta de twitter que “el medicamento Efavirenz para 0+ había llegado a las farmacias después de dos meses de ausencia. 0+ se encuentran aliviados.”

Delgado había publicado días antes que medicamentos como Abacabir y Efavirenz estaban en falta y que la administradora de la farmacia de Alamar culpaba al distribuidor municipal por las demoras.

Janny Dachel dijo que la dieta ha ido degradando ahora solo recibimos "una libra de carne, seis de pescado dos latas de salchichas y de aceite, la leche solo dos veces a la semana.

Source: Cubanos preocupados por aumento de contagios de SIDA en la isla - http://www.martinoticias.com/content/cuba-sida-vih-afectados-aumento-carencias/38730.html

La Infanta Maldita

La Infanta Maldita
[18-07-2014 11:57:53]
Mario José Delgado González
Periodista Independiente

(www.miscelaneasdecuba.net).- Así reza el comentario de Juan Arsenio Valdés Cesar, de México, plasmado el 15 de febrero de 2014, a las 3 y 12 PM, en un artículo publicado en la web de MartiNoticias, titulado “Mariela Castro de vuelta en Nueva York”.
Cuestionamientos y expresiones como éste, permítanme decirles que no solo las personas del exterior colocan a diario en las webs de noticias, sino también los de dentro, quienes a pesar de no estar al tanto de los recorridos por el mundo que realiza el “hada madrina de los homosexuales”; son los que bienaventuradamente tienen la ventaja de estar un poquito mejor e ilegalmente informados, conociendo que el trabajo de ésta “en favor de las personas LGBTI en el país” no es más que propaganda política que se realiza para borrar la imagen homofóbica aún existente de la revolución cubana y con un único objetivo: “Incrementar las ganancias económicas de la familia”.

Aquellos que la aplauden, la elogian y la aclaman en el exterior, bien poco conocen la raíz de su estirpe, y hasta dónde es capaz de llegar para mantener sus intereses intocables al punto de desacreditar a todo el que se le opone, incluyendo los grupos y miembros LGBTI que no están acorde a sus intereses, a quienes les destruyen sin que quede memoria de sus labores realizadas.

Ejemplos de esto los tenemos ante nuestras narices, y desafortunadamente los medios de prensa en el exterior poco se han interesado al respecto.

Tales son las organizaciones LGBT cubanas, como el movimiento cubano por la liberación homosexual, cual después fuera el Observatorio Cubano por los Derechos LGBT, y también la tan conocida Fundación Cubana LGBT Reinaldo Arenas en memoria, además del Colectivo Transexual Habana (COTRANSH), el Centro Cultural LGBT Habana, cuales hoy desafortunadamente ya no existen en nuestro país, por haber sido penetrados por la seguridad del estado, y haberlos destruido sin que quedara nada de ellos vigente, a no ser parte de su historia en la web.

Sin embargo, aun así, algunas organizaciones pro derechos homosexuales internacionales que velan por los derechos humanos; como por ejemplo la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas para la región de América Latina y el Caribe (ILGALAC), prefieren seguir haciendo oídos sordos e ignorar lo que verdaderamente ocurre en un país donde nuestros gobernantes no respetan nada ni a nadie; para escuchar sin objeciones las mentiras que estos pronuncian, entre ellos la sexóloga Mariela Castro, sin que desafortunadamente se corrobore la verdad.


Esto contribuye a perpetuar así el estado anti diverso y homófobo que una minoría sexual tiene que seguir viviendo a costa de sus intereses, solo porque buscan codearse de grupos y asociaciones LGBT locales reconocidos, entre estos el Centro Nacional de Educacion Sexual (CENESEX) y de la presencia de figuras encumbradas, para decir que representan los derechos de los minorías sexuales de la región y mundialmente.

Tristemente, cabe destacar que no existe voluntad política tanto de fuera como de dentro para reunirse con los grupos independientes LGBTI de la isla y escuchar sus demandas. Por lo que con sus actitudes, tanto el gobierno como las ONGs Internacionales de Derechos Humanos y Sexuales, distan mucho que desear, ya que eligieron seguir creyendo a la única y hegemónica voz del CENESEX liderado por Mariela Castro, de que somos financiados por el exilio norteamericano y organizaciones estadounidenses, sin escuchar la otra parte de la historia y tenerse pruebas contundentes.

Como bien se sabe, la sed de protagonismo de la Infanta es desmedida y su sed de tener premios y reconocimientos para llamar la atención como principal figura a costa de los homosexuales en Cuba es notorio.

Tal objetivo según los pocos grupos y organizaciones LGBTI independientes de la isla argumentan, es que todo y nada más forma parte, de convertir a Cuba en principal destino turístico Gay, mostrando sus encantos masculinos, con el objetivo de levantarse negocios y centros gayfriendly.

Por lo que no se dude, que para un futuro tal misión converja en la permisión de una prostitución masculina legal por detrás del telón, donde quienes la ejerzan y se presenten para ser contratados por una supuesta agencia anónima, tendrán un carné que los ampare, si es que esto no está ocurriendo ya.

Pero eso sí, todo esto bajo una claúsula firmada en la cual el nombre de la agencia estatal contratadora no sea revelado, para no manchar la imagen del país.

Pero como bien sabemos, todo no es más que especulación de aquellos quienes vislumbran sea a corto o a largo plazo, y por “detrás de la fachada”; “la legalización de la prostitución” como trabajo por cuenta propia, teniendo la “aprobación”del gobierno cubano; con la única diferencia que no será como ocurre con Holanda, Alemania y Nueva Zelanda (países de mentalidad abierta), quienes tienen sus asociaciones y sindicatos, y que todos sus ciudadanos saben que existen.

Ahora que todo apunte o no hacia esto, según comentarios respecto a los fines de Castro Espín, el gobierno y el país. Pronto lo veremos, sea cogiéndonos de sorpresa o no.

La Infanta Maldita, como Arsenio el mexicano destacara en el comentario que plasmara en el sitio oficial de MartiNoticias; bien describe no solo la actitud de la ínclita; sino de un gobierno que se le ha escapado contantemente de las garras al mismo diablo; haciendo que perdure su dominio, maquinando ideas que al mundo dejan boquiabiertos.

Por lo que comparándose su dominio con el del mismo demonio, podemos decir que aquel, le tiene mucho que envidiar en términos de jerarquía, ya que la dinastía del régimen sea como sea le gana al mismo infierno cuando se trata de tomar a todos por asombro. Recordemos estimados que no siempre el discípulo está por debajo del maestro, y menos cuando hay intereses de por medio.

Mariela Castro, pónganla como la pongan, siempre mirará por los ojos de su padre y tío; e incluso mirará aún más allá que estos si es necesario.

Source: La Infanta Maldita - Misceláneas de Cuba - http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/53c8efa13a682e05b8601e05#.U8pMT_mSwx4

Cuba: Synecdoche of the LGTB Community

Cuba: Synecdoche of the LGTB Community
July 14, 2014
Haroldo Dilla Alfonso

HAVANA TIMES — Activists of Cuba’s LGTB community organized around the National Center for Sexual Education (CENESEX) headed by Mariela Castro – the daughter of Cuban President Raul Castro – welcomed the New Year brimming with optimism.

In December of 2013, Cuba’s National Assembly of the People’s Power (Parliament) officially closed the debate surrounding the country’s new Labor Law and, following approval of the legislation, referred the document to a specialized commission tasked with incorporating the petitions made by the CENESEX – ensuring no one in the workplace suffered discrimination because of sexual orientation or for being HIV positive – in the most advantageous way possible. This procedure was certainly a bit strange (as the parliament approved the legislation before its final version had been drafted), but Cuba’s National Assembly isn’t exactly a house of parliament and the discussion had ended with a spiel by the vice president announcing a positive tilt to the balance.

A well-known gay rights activist supportive of the regime declared he had been left speechless with joy. Another – a reputable medical doctor – praised the measure as a leap forward in the strengthening of “Cuban democracy and republicanism”, proclaiming that Cuba “was one of the few countries in the world where a gender focus is applied.”

Both the activist and doctor were, in fact, undergoing that metamorphosis that leads an individual from excessive virtue to sinful indulgence, and I do not believe the step, had it been taken, had the democratic and republican significance the physician claimed it did. Nor would it have pulled Cuba out of the sorry place it’s in regarding sexual diversity. It did, on the other hand, legitimize the work of Mariela Castro and those close to her, consolidating her political position within the system.

Ultimately, however, none of that took place, for the commission in question eliminated every reference to sexual diversity in the document. When this happened, the gay rights activist regained his speech and complained bitterly about something we all know: our poor excuse for a parliament is not exactly transparent.

I believe this step back – not only for the LGTB community, but for all of Cuban society as well – teaches us two things.

The first is that the movement for the rights of different sexual orientations cannot continue to move forward in the shadow of the CENESEX, even if it considers this institution its ally. The commission’s refusal to include the issue of sexual diversity in the new legislation is nothing other than a pale and discrete illustration of the militant homophobia of Cuba’s political class, an attitude that, for many years, has expressed itself as the direct repression, exclusion and discrimination of homosexuals.

Government activists have always preferred to advance on tip-toes, highlighting the “achievements of the revolution” and the aspiration to treat homosexuals more decorously than they have been for more than fifty years. It is as though they wanted to throw out the dirty water and keep the gleaming child. What Cubans – be they homosexual, bisexual, heterosexual, transsexual or asexual – actually need to do today is scrutinize the dirty water some to understand our problems in all of their complexity.

The second lesson has to do with Cuba’s rigid sectarianism. The political putrefaction suffered by Cuban society today lies, most of all, in the capacity of the post-revolutionary elite to fragment society and isolate each of its different parts.

The demands made by Cuba’s emerging civil society (I am not referring to the opposition, which had its own debate elsewhere) generally assume this fragmentation as a given, and this allows the political class to “manage” these demands without much tension or uncomfortable politicization. Because of this, when they present themselves as though they stood for the whole, like a social synecdoche, they achieve nearly nothing.

I am not questioning whether different social sectors ought to demand specific rights, on the basis of their identity. Cuban society is diverse and, as such, ought to demand representation. But it must do so with the understanding that they are parts of a larger system. It is impossible for homosexuals to enjoy inalienable rights (such as those Mariela Castro speaks of in her frivolous spiels) if a system of consecrated civil, political and social rights does not exist in society. African Cubans will not be able to eliminate racist discrimination if they tolerate other forms of discrimination. While Cuba’s political regime continues to regard the rights of people as an administrative issue and becomes more or less permissive depending on circumstance, there will be no true rights for anyone.

This is what happened with the demands made by the CENESEX and with the entirety of the legislation in question. Ultimately, the issue of sexual preference is a secondary issue when it comes to Cuba’s new labor law.

The truly serious thing is that the Labor Law forbids the creation of independent unions, does not envisage the right to strike, reduces the social rights of workers and does not acknowledge the right of workers to keep their jobs regardless of their political opinions. It constitutes another step taken by Cuba’s political elite in the process of establishing an authoritarian capitalist system, for which they require a mass of dispossessed and subjugated workers.

Needless to say, had Raul Castro wanted to please his daughter on this issue, it would have sufficed to slam his fist on the table for all of the country’s deputies to have introduced the petitions made by the CENESEX. This would have given the regime a much-needed semblance of open-mindedness. If he didn’t, he must have good reasons I am unaware of.

To venture one hypothesis, I believe we witnessed one of the things Raul Castro offered as gift to the Catholic hierarchy, which could prove more cooperative politically in exchange of greater control over those fields where it can unfold its conservative vocation in full. This may again prove too much for the gay rights activist who welcomed the New Year thinking something new and better was coming, and leave him speechless.

Source: Cuba: Synecdoche of the LGTB Community - Havana Times.org - http://www.havanatimes.org/?p=104836

Cuba: sinécdoque LGTB

Cuba: sinécdoque LGTB
julio 14, 2014
Haroldo Dilla Alfonso

HAVANA TIMES — Los activistas LGTBs cubanos que se nuclean en torno al Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) dirigido por Mariela Castro, hija del General/Presidente tuvieron un fin de año henchido de optimismo.

En diciembre la Asamblea Nacional del Poder Popular cerró la discusión del Código de Trabajo remitiendo el documento, tras ser aprobado, a una comisión especializada para que incluyera de la manera más ventajosa las peticiones del CENESEX sobre la no discriminación laboral por razones de preferencias sexuales o por ser VIH. Ciertamente un procedimiento digamos que heterodoxo (un parlamento aprobando un código sin conocer la versión final) pero la Asamblea no es exactamente un parlamento y la discusión había terminado con una arenga del vicepresidente que anunciaba una inclinación positiva de la balanza.

Un conocido activista gay allegado al régimen confesó que andaba “sin resuello” de alegría. Y otro, un reputado médico, alababa este paso como un salto adelante en el fortalecimiento de “la democracia y el republicanismo” cubanos, y proclamaba que Cuba era “uno de los pocos países del mundo que aplican un enfoque de género”.

En realidad, tanto el activista como el médico estaban sufriendo esa metamorfosis que conduce desde el exceso de la virtud hasta el desenfreno del pecado, y no creo que el logro, de haberse producido, tenía la trascendencia democrática y republicana que anunciaba el médico. Ni sacaba a Cuba de ese lugar lamentable en que se encuentra en temas de la diversidad sexual. Pero sí hubiera legitimado los trabajos de Mariela Castro y sus allegados y allegadas, y consolidado su posición política en el sistema.

Pero finalmente, nada de ello sucedió, pues la comisión de marras eliminó toda referencia a la diversidad sexual. Y con ello el activista gay recuperó su resuello para quejarse amargamente de algo que todos sabemos: nuestro remedo de parlamento no es nada transparente.

Creo que este revés, no solo para los LGTBs sino para toda la sociedad cubana enseña dos cosas.

La primera es que el movimiento por los derechos de las diferentes preferencias sexuales no puede seguir andando su camino a la sombra del CENESEX, aún cuando cuente a esta institución como su aliada. La negativa de la comisión de marras no es más que una muestra pálida y discreta de la homofobia militante de la clase política cubana, que durante muchos años se ha mostrado como represión directa, exclusión y discriminación contra los homosexuales.

Los activistas oficiosos han preferido andar siempre de puntillas, resaltando los “logros revolucionarios” con la aspiración de incluir entre ellos un trato más decoroso para los homosexuales que el que han soportado por más de medio siglo. Como si quisieran echar el agua sucia y quedarse con el niño reluciente. Cuando en realidad lo que necesitamos los cubanos y las cubanas –homo, bi y hetero, trans y asexuales- es escudriñar un rato en el agua sucia para entender nuestros problemas en toda la complejidad que estos tienen.

La segunda cuestión se refiere a los atrincheramientos particularistas. La putrefacción política que agobia hoy a la sociedad cubana reside, ante todo, en la capacidad de la élite postrevolucionaria para fragmentar la sociedad y aislar cada una de sus partes.

Los reclamos que aparecen en la sociedad civil emergente (no hablo ahora de la oposición que he discutido en otro lugar regularmente asumen la fragmentación como modo de existencia, y ello permite a la clase política “gerenciar” las demandas sin grandes tensiones ni politizaciones incómodas. Y por eso, como una gran sinécdoque social, cuando presentan su parte como si fuera el todo, no consiguen casi nada.

No discuto que los sectores sociales reclamen, desde sus identidades, sus derechos particulares. La sociedad cubana es diversa y como tal debe manifestarse. Pero deben hacerlo entendiendo que son partes de un sistema. Es impensable que los homosexuales gocen de derechos inalienables –como esos que proclama Mariela Castro en sus arrebatos frívolos- si no existe en toda la sociedad un sistema de derechos consagrados, civiles, políticos y sociales. O que los afrodescendientes logren eliminar la discriminación racista si toleran otras discriminaciones. Mientras el régimen político cubano siga contemplando los derechos de las personas como un tema de administración y permisividades que se alargan o se contraen según las coyunturas, no habrá derechos para nadie.

Fue lo que sucedió ahora con las demandas del CENESEX, pero sobre todo con la totalidad del Código de marras. Porque en realidad, en cuanto código de trabajo, el tema de las preferencias sexuales resulta periférico.

Lo que realmente es grave en este Código de Trabajo es que prohíbe la sindicalización independiente, no consagra el derecho a la huelga, reduce los derechos sociales de los trabajadores y no reconoce el derecho de los trabajadores a conservar una posición laboral no importa cuales fuesen sus opiniones políticas. Se trata de otro paso de la élite política cubana en su proceso de restauración capitalista autoritaria, para lo cual necesitan una masa de trabajadores desposeídos y dominados.

Obviamente, si Raúl Castro hubiera querido complacer a su hija en este asunto, le hubiera bastado un manotazo en la mesa para que todos los diputados hubieran introducido las peticiones del CENESEX. Y le hubiera dado cierto lustre libertario al régimen, que mucho lo necesita. Si no lo hizo debe ser por algún motivo que desconozco.

Pero probablemente, a modo muy de hipótesis, creo que estamos en presencia de una de las cosas que el General Presidente puede regalar a una jerarquía católica que pudiera ser más colaborativa políticamente a cambio de un mayor dominio sobre estos campos en que puede desplegar toda su vocación conservadora. Aunque ello vuelva a quitarle el resuello al activista gay que disfrutó su fin de año pensando que algo nuevo y mejor estaba llegando.